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“Para que no nos tilden de antidemocráticos cedemos a poderes que no son democráticos”


Nota exclusiva con Mariano Bianchino, Presidente de la Departamental Canelones del Frente Amplio

Frente Obrero (FO): ¿Cómo ves la situación política, la relación entre el Frente Amplio y el gobierno departamental de Canelones?

Mariano Bianchino (MB): Cuando asumimos definimos: dinamización de la estructura del Frente Amplio y ensamblaje más compacto en todos sus niveles y el Frente Amplio cumpliendo rol de cohesión social. No sólo que estén los sectores del FA en la mesa departamental sino té el ámbito legislativo, y el prosecretario de intendencia, designado por el intendente. Un hábito sistematizado para qué la fuerza política incida en el gobierno departamental, no sólo cuando haya problemas.

La fuerza política debe generar capacidad de propuesta, de anticiparse a los problemas, capacidad de difusión, y multiplicación. La profesionalización de la comunicación es central, una apuesta agresiva, tomar riesgos, es la batalla por una contra hegemonía. Desde el punto de vista de los valores tiene una pata puesta a la gestión y otra en la visión a largo plazo de qué significa ser de izquierda, hacia dónde vamos, cuál es el rol del Frente, cuál es el proyecto nacional en este contexto latinoamericano de retroceso. Fuimos a Salinas a entablar un diálogo con las organizaciones sociales, dónde está el Alcalde, los compañeros concejales, los compañeros de los Comités de bases de la zona, también los directores generales, juntándose en un taller a intercambiar con los vecinos. Una experiencia exitosa con más de 200 personas. Luego de encuentro en Salinas se hizo una mesa política para analizar la coyuntura regional, estado de salud de los partidos políticos y los gobiernos de izquierda de América Latina.

De generación en generación

FO: el frente amplio tiene un déficit generacional a pesar de que tenemos intendente joven. un presidente igual y la mayor parte del equipo del gobierno departamental son jóvenes, pero no logramos aproximar a los jóvenes al Frente Amplio de Canelones.

MB: el frente amplio tiene cuatro o cinco generaciones de militantes que arrimaron determinadas primaveras políticas. La generación del 71, de la generación fundadora que es uno de los pilares de la geometría donde se apoya la cohesión de la unidad. Pero estos compañeros creen que es mi Frente Amplio, que la herramienta les pertenece: y eso genera dificultades. Después está la generación de la primavera democrática del 85, la generación del río de libertad altamente politizada, que hoy tienen 50 y pico, de la resistencia cotidiana a la dictadura, pero que no encuentra reconocimiento de rol activo que jugaron. La generación que se forma en el no a la reforma de Rama, con huelgas en secundaria y universitarias, aquella huella gigante del año 2000.

Otra generación del SI rosado, que perdió, pero se puso al hombro una campaña única en espontaneidad, que trascendió al Frente Amplio, qué tuvo un baño de lágrimas, una derrota muy dura. La última generación, es la “colibrí”, la generación del no a la baja, que son los más jóvenes y que están siendo aplastados por un discurso de la derecha represivo, que propicia egoísmo y desconfianza en el otro, que deposita – en las personas jóvenes sin trabajo o de la periferia – las explicaciones falsas sobre causas de la inseguridad. Eso derrama a toda la sociedad y fortalece una gerontocracia imperante. Todas las derechas son concentradora de capital, privatizadoras, siempre se vuelcan más al capital que al trabajo, defensoras del capital privado, no de la propiedad estatal.

Las derechas pueden tener caras jóvenes, pero son portadoras de ideas de restauración. Y la restauración de los valores siempre es un envejecimiento.

Esto no me parece ingenuo: es un dato sociológico muy pesado que los jóvenes en este país son de izquierda y esta es la explicación del crecimiento de la izquierda uruguaya en los últimos 25 años. Los números tienen que cerrar con la gente adentro, como dice Cristina

FO: ¿Cómo ha impactado en el Departamento de Canelones la crisis económica de esta última etapa del gobierno de Tabaré?

MB: Canelones no es ajeno a ninguna de las variables macroeconómicas. Estos años de gobiernos del Frente Amplio no fueron los únicos de crecimiento económico, pero sí fueron años donde hubo abatimiento del desempleo, control de la inflación y distribución de la riqueza , aumento de salarios productos de las más de 50 leyes obreras, una formalización creciente del trabajo, un reconocimiento de los postergados. La ley de Consejo de Salarios hoy parece algo natural, con L. A.

Lacalle, con crecimiento de la economía, el salario se vino abajo y se procuro vender todas las empresas públicas. En el Gobierno de Canelones se aplica una lógica keynesiana, no una lógica del achique, generar inversión pública, aprobar fideicomiso de obra, apostar a la infraestructura, a los millones de dólares que se ven tanto como a los millones de dólares que se entierran, como es el caso del saneamiento. Creo en una política contra cíclica – el ajuste nunca es neutro ni democrático – siempre ajusta a muchos, pero deja a unos pocos de fuera de ajuste. Sino veamos el espejo obsceno de M. Macri enfrente, que ha multiplicado varias veces ya el déficit, aumentado la deuda externa, y tiene 15 000 pobres nuevo por día. Es una falacia creer que la ciencia económica se puede dar en un ámbito aséptico. Los números tienen que cerrar con la gente, adentro como dice Cristina Fernández.

Orgullo que Canelones haga punta en defensa del ambiente

FO: ¿La Intendencia de Canelones esta dando batalla por el medio ambiente en forma solitaria?

MB: Del punto de vista de la innovación, del enfrentamiento a determinados intereses,- no es sólo un decreto del Intendente avalado por la Junta departamental – se engloba una concepción de que en Canelones somos reserva alimenticia y de gran parte del agua que bebe el Uruguay. Quién proporciona el agua y los alimentos, un departamento granjero, frutícola, hortícola, es de sabiduría rescatarlo: es un ejercicio de resistencia. Orgullo que Canelones haga punta en esto y en otros asuntos. Ayer la Dirección de Cultura decidió no apoyar más lo concursos de belleza, que no se va a estimular desde el Estado la “cosificación” de la mujer. No es un detalle menor, es una forma distinta de no premiar a la mujer por tetas y culos, promoviendo otro tipo de incentivos.
Nueva derecha americana es beligerante, racista: no ceder ante poderes no democráticos

FO: En el plano internacional, ¿qué te parece que está pasando en Latinoamérica?

MB: Por primera vez en más de una década existe una evidente correlación de fuerzas negativas, una suerte de pos neoliberalismo de derecha, con una agresividad mucho mayor incluso que el menemismo de los años 90, Color de Melo en Brasil, o lo que fueron los Gobiernos post pinochetistas de Chile. La derecha también aprende: tanto el Gobierno de Macri, Temer, como la oposición de la MUD en Venezuela, tienen un nivel beligerante, de violencia y racismo pocas veces visto. Parece que vivimos con poca intensidad: que nos hayan tirado 3 o 4 gobiernos en poco tiempo, agrega gravedad ante un Uruguay adolescente, una suerte de “aquí no pasa nada”. La principal lección sería comprender que el mito de la excepcionalidad uruguaya – que fue un componente distintivo de la consolidación de la identidad del país campeón del mundo, el país de los años 30, el país de las vacas gordas, el país de la Suiza de América -, no se corresponde con la realidad de hoy. Como partido político, contando con las fuerzas populares, los trabajadores, cooperativistas, estudiantes y todo aquel que crea en la democracia, deberíamos estar más en guarda, en alerta, deberíamos movilizarnos, que no significa grandes batallas pero si, cotidianamente, no dormirse en que arreglando calles o prendiendo focos, nos vamos a salvar.

Yo tenía un profesor Javier Gallardo qué decía que prender focos o eliminar el desempleo eso lo podía hacer Incluso un régimen fascista, nuestro diferencial como izquierda está en nuestra creencia en valores. Ahora, fallamos en esto: de alguna manera no pudimos transmitir una idea de solidaridad por sobre la competencia, la construcción de valores de izquierda. No lo veo en el uruguayo: somos bastante más egoístas de lo que nos decimos ser.

La derecha intenta colonizar a través del discurso del “nuevo administrador público”, la percepción de las ideas empresariales, del costobeneficio, de la búsqueda de una eficiencia a ultranza, las leyes de empresas y mercados proyectadas al Estado. Esto es suicida, porque el Estado no debe funcionar como
empresa. Después viene la visualización de la inversión social como gasto, tratando hacer creer que al tipo que gana $ 30.000 o $ 40.000, le están quitando una parte de su legítimo sueldo para dárselo a piches. Esto es una derrota cultural de la izquierda, porque el que protesta después quiere su casa alumbrada, mayor represión y policías, cámaras de seguridad, que sus hijos estén bien educados, una buena atención en salud. Ahí existe una hipocresía social. Es responsabilidad nuestra tratar de contrarrestarla.

Pero esto se hace con discusión política, con comunicación. La apoliticidad es de derecha, creer que es neutra es un error: la izquierda genera que otros accedan a logros materiales, espacios, que antes no accedían. La derecha no perdona que un albañil sea diputado, que una maestra sea senadora. Existe una cuestión de abolengo que pesa, como siguen pesando los apellidos. Todo esto está en juego hoy. Creí que era una etapa superada, pero al mirar por la ventana de la región, la propia determinación de Macri de solucionar los asentamientos con retroexcavadoras, con topadoras, es la visión de invisibilizar la pobreza, no atacando causas.

FO: Nuestro compañero León Cristalli dice que “la mejora de la calidad de vida no genera conciencia”

MB: Sin duda, creo que quedó muy corta la Ley de Medios: siempre te van a cursar de ser un cercenador de la libertad: ¿pero cuál es el sentido del vector libertad, qué significa y resignifica el concepto de libertad? Para que no nos tilden de antidemocráticos cedemos a poderes que no son democráticos, que mienten, que nadie los eligió. Sin embargo, ahora existen las redes sociales, canales de YouTube, facebook o la posibilidad de incidir desde los celulares, producir volantes , los volantes hoy son videos, En la Departamental ahora tenemos audición radial, el programa se filma. Cuando producimos un volante, necesitas quien lo distribuya, lo difunta. Un trabajo político que no lo da la herramienta tecnológica. Haces terrible entrevista, la filmas en HD, la subís a YouTube, tenés 20 visualizaciones, pero para que llegue a 2000, es necesario hacer otro tipo de trabajo.

Reportaje de Enrique Telechea y L. Molinelli

4 de noviembre, 2016