Contáctenos al +598 2409-6456

Manifiesto del Primero de Mayo de 2018 de la IV Internacional leninista-trotskista- posadista.


Manifiesto del Primero de Mayo de 2018 de la IV Internacional leninista-trotskista-posadista.

Lula es Latinoamérica, en combate  por una nueva sociedad

Más allá de que el compañero Luiz Inacio Lula Da Silva pueda ir preso o ser detenido, que no es lo mismo, la olla ya la destaparon y les resultará imposible poner la tapa al curso abierto, porque no es circunstancial, sino parte de un proceso que se está desenvolviendo en todo el mundo, en particular, en la región. Esta acción de la sociedad capitalista, de su sistema de explotación humana y opresión social, ha quedado absolutamente al descubierto, incluso para sectores del mismo régimen burgués oligárquico feudal; en Brasil, con diferentes grados de pavor, e incluso, inteligencia social; comprenden que la ceguera de lo más reaccionario del sistema no va a durar ni siquiera un segundo en tiempo y espacio actuales del curso de la historia de la humanidad.

Pretender detener un curso social, no solo abierto, sino en desarrollo en todos los factores que hacen al funcionamiento del país, por medio de una arbitraria medida impuesta, incluso por sobre la inteligencia Judicial y Constitucional del mismo sistema; en la que se apoya el funcionamiento de su Democracia, formalizando todas las relaciones internas, las que inevitablemente intervendrán, tanto en la economía, la política, como en las relaciones entre las clases sociales del país.

En Argentina de manera similar, el 2 de abril de 1982 (guerra de las Malvinas), se inició la liquidación de una etapa reaccionaria de acción dictatorial, que asesinó a 30 mil personas, y produjo cientos de miles de reprimidos políticos, sociales, económicos. Al contrario de lo que pensaba y quería la dictadura Cívico-Militar en curso, (1976/83), que estaba desintegrándose internamente, creyendo encontrar una salida a su crisis con “la recuperación militar de las Islas Malvinas” en el Sur de América Latina y desviar de esta manera el curso profundo que significa el peronismo de la clase obrera, que desde 1945 cambió la historia del país, ahora en Brasil, se asemeja en forma y contenido, en la acción de querer detener el reloj de la historia del país, intentando impedir que Lula se postule y sea nuevamente elegido Presidente del Brasil. Esto, en medio del descrédito de un Gobierno, como el de Michel Temer, que no representa a nadie con valor social y político, sino a un sector económico que logró asaltar el poder, basado en la más corrupta de las decisiones que le brindo un partido judicial no existente constitucionalmente, pero que se impone como la peor dictadura y desde allí a otras instituciones, como el mismo Poder Legislativo, devaluados social y políticamente.

Lo que está desarrollándose en Brasil es una expresión, formalizada por las condiciones particulares del país, que responde estructuralmente a una condición regional de la crisis del sistema capitalista y la imposibilidad de su desarrollo burgués democrático, que le exige un mínimo de constitucionalidad que al sistema capitalista ya le resulta imposible sostener. Es el mismo curso que está instalado en Paraguay, Argentina, México, Honduras, Colombia. Mismo en Chile, donde para ganar la elección, con solo el 23 % del padrón electoral, la derecha con Valentín Piñera, tuvo que virar al centro, incluso aceptar como propios parte del programa de Michel Bachelet. Antes lo hizo Carlos Menem, y lo reiteró, 15 años después, Mauricio  Macri en Argentina: formular y afirmar un programa político, al que tiraron a la basura inmediatamente de conquistar, con solo un punto de ventaja, las elecciones nacionales, “porque si decía lo que iba hacer no me votaba nadie”.

Todo el affaire del “Lava Jato”, incluida la empresa Odebrech, que no es otra cosa que una trasnacional brasileña compitiendo con las grandes trasnacionales imperialistas, son expresión de lo que realizan todas las otras empresas que continúan haciéndolo, toda clase de trapacerías, corruptelas, y mucho más, para dominar los mercados del mundo. ¿Son acaso diferentes las que “incluso compitiendo entre ellas” hacen de todo para hundir a la contrincante económica? Odebrech, lo que hizo, forma  parte del sistema capitalista, que todas, absolutamente todas, defienden, pues forman parte estructural del sistema, como el FMI, el BM, la OMC; políticamente la OEA, etc.

Ahora, aun así, a Lula se lo acusa de algo que no ha sido en absoluto probado, salvo porque Lula es la cabeza visible, políticamente sólida, de la lucha de clases en Brasil Por esta razón, tienen que intentar acallarlo, hundirlo, incluso matarlo socialmente, al encerrarlo entre cuatro paredes.

Lo que está en discusión, es la lucha social, sindical, política, cultural en el curso de America Latina construyendo una nueva sociedad. En nuestra opinión, es desde allí -como dice el compañero Luis Inacio Lula Da Silva, dirigente obrero y proletario de la lucha de clases que “a cada voz que acallen saldrán millones de Lulas por todo el Brasil”. Agregamos: saldrán en todo el mundo.  

En este 1° de Mayo de 2018, es necesario evaluar el curso mundial y porqué Lula lo representa concentradamente a través de dos aspectos centrales:

1) que el sinceramiento del curso de la historia, no tiene nacionalidad, región, religión o política nacional, sino que es una condición del proceso histórico, que evoluciona, madurando, utilizando, y utilizándose a sí mismo, de mil formas distintas, pero en un mismo camino. Esto se expresó, dura y críticamente, cuando apareció la crisis en los EEUU, que mostraba que el imperialismo había perdido la hegemonía del curso del mundo, se volvía a refugiar en su nación, para intentar reconstruirse. Eso era, esto es, Donald Trump, que encabeza un Gobierno que no es, ni idiota ni loco, como sí lo pinta una parte del sistema capitalista mundial. (Expuesto en “Trump, es la crisis de EEUU, en un mundo en revolución” Tomos I y II).

2) que el curso mundial no incluye estructura posible de involución de la lucha de clases, aunque puedan desenvolverse fases desiguales, incluso con aparente retroceso, casos de Paraguay, Honduras, Brasil, Argentina, Chile, en la región. También, en algunas elecciones en Europa, donde lo que aparece en la forma como retroceso, “derechización” o “conservadorismo”, de la clase obrera en particular, solo significa defensa del derecho a la vida y conquistas de decenas de años, atacadas por un seudo humanismo, ante la organizada, -en nuestra opinión- emigración de cientos de miles de trabajadores, mano de obra barata, para competir y aplastar con su oferta los derechos constitutivos de la clase obrera europea. Un  curso que es idiotamente tomado por la seudo izquierda, la clase culturosa para calificar de “fascismo de los trabajadores europeos”, colocándolo al nivel de partidos neofascistas, los que sí saben aprovechar el curso, conquistando el apoyo de una parte de los trabajadores como reacción en defensa de sus derechos.

Similar a lo que está pasando permanentemente en América Latina con “auto exilados económicos”, que se hacen pasar por “políticos” reprimidos, como sucede con acusaciones contra Venezuela Bolivariana, chavista y socialista. Cuando en el fondo, lo que se esconde -en Argentina y Brasil abiertamente-, es la crisis mundial del sistema capitalista en su Estado imperialista, que necesita reconstruirse, liquidando por todas las vías y formas, las conquistas que han significado la lucha de clases en el mundo. Ahora, actualmente, junto a un aliado estratégico, como lo es la “Rebelión de las fuerzas productivas”, que venimos analizando desde hace 40 años.

Esto es, la reconversión de las leyes de trabajo, cuando se busca utilizar la fuerza de mano de obra barata proveniente de los países más atrasados y explotados por el imperialismo, para pesar sobre la población trabajadora que había impuesto conquistas que debilitan al sistema. Está claro en la política que lleva el sistema capitalista en toda América Latina: un mismo “Consenso”, no de Washington, de planes Cóndor ni condorito, sino como política para intentar reflotar al sistema capitalista en base a una reorganización mundial de la relación capital trabajo y su distribución en el mundo. Sin ver que en Brasil es este el eje central del curso, caeríamos en la defensa protocolar de lo que son Lula y las masas brasileras. Lo mejor y más maduro, es el Movimiento Obrero, los trabajadores fabriles, de la producción agraria industrializada, que desde las ciudades, están expresándose ahora, saltando incluso por arriba de  limitaciones y el reformismo de las direcciones clásicas. No se trata de “apoyar las locuras de las FARC” colombiana, o cuanto otro movimiento que en su política contiene nihilismo histórico irresoluto para la construcción de la nueva sociedad, (como Lenin plantea en sus hermosos análisis de la situación de principios del siglo XX).

Con Lula el movimiento obrero ha logrado tener una voz concreta

Hoy, Lula y el movimiento obrero, han logrado tener una voz concreta que no es la clase media, la pequeño burguesía liberal y culturosa, ni tampoco los desposeídos y excluidos del sistema, que pueden estar en cualquier vereda, aunque generalmente adoptan su perspectiva desde “la vereda de la humedad” Este es el progreso más grande, porque dialécticamente se pega un salto en el curso del Brasil. El peso del movimiento obrero en la economía es cuantitativo al desarrollo del Brasil. Es un crimen que algunas direcciones no lo perciban como parte de un curso de desarrollo revolucionario del país. La necesidad de centralizar en una sola Central Única de Trabajadores que incluya a todos los sectores productivos de la sociedad, desde trabajadores manuales a intelectuales, sin distinción. La unificación de la lucha de clases está, además, impuesta por la misma relación actual en la que la clase explotadora se centraliza   para golpear, encarcelar. Si no existe respuesta centralizada -van a seguir avanzando, no por inercia- sino porque no tienen otra salida.

El actual no es solo un proceso en Brasil, sino en toda América latina, y en el mundo. Veamos lo que pasa en México: un Gobierno corrupto, entreguista del petróleo, la energía, que ahora, para intentar revertir su próximo desastre electoral, sale a diferenciarse, a atacar al imperialismo. Esta condición es parte de la “revolución interrumpida” que planteó J. Posadas en sus textos desde 1962, que hoy florece con la candidatura del Morena-PT-PEN que encabeza Andrés Manuel López Obrador. Que si no logran imponer un fraude gigantesco, será el próximo Presidente de México,  desde el 1° de julio de 2018.

Por esta razón, el curso en Brasil no tiene retorno en la forma, ni en su estructura. Es un bien ya adquirido por el pueblo brasilero y Lula asume su papel, creemos, con plena conciencia revolucionaria. El sistema hesita, ha dudado de meter preso a Lula, no por miedo a masacrar a decenas de trabajador@s que lo respaldan y rodean físicamente, sino porque no quieren adelantar un proceso que resulta inevitable para ellos en Brasil, y también en la región.

         SINCERAMIENTO DEL CURSO REVOLUCIONARIO DE LA HISTORIA

Existe una condición histórica, el “sinceramiento”, que arrastra todo lo que quiere detener su desarrollo y posterior maduración-evolución. El sistema históricamente está agotado, aunque no muerto, al mismo tiempo que vive una etapa transitoria de disputas en el poder del sistema, y también en el nuestro. Deriva del análisis concreto de la situación de Brasil, y también en toda la región,  y el mundo.

Vladimir Putin se prepara para enfrentarse abiertamente al sistema capitalista imperialista, no en función de “la gran Rusia zarista, de Pedro el Grande” sino del Estado obrero vivo en las masas soviéticas. Putin es un producto de esta condición. Que cambia las relaciones mundiales de clase, porque se ha reabierto, junto con la República Popular China, Corea del Norte, Cuba, Venezuela, Bolivia. Nicaragua, etc., una disputa mundial de concurrencia entre dos sistema antagónicos. Teniendo en cuenta todas las contradicciones en algunos de estas naciones con lucha abierta por la nueva sociedad socialista, el curso los alinea, los empuja, en el sentido que da origen a su historia.

Aun cuando en China existan 30 millones de propietarios ricos, el poder lo tiene el Partido Comunista Chino. Cuando en Rusia, frente a los grandes ricos, ex burócratas de la nomenclatura del aparato administrativo estatal de la ex URSS, se procesa una función y simbiosis entre el gobierno de Putin su equipo, las Fuerzas Armadas del Ejército Rojo con  el 80 % de las masas trabajadoras rusas que nunca dejaron de ser soviéticas.

Es claro que el curso no es de solidez de seudo gobiernos fascistas, de derecha etc., de los Le Pen en Francia, en Italia, o Austria, sino ¿en qué base social e histórica se asientan estos gobiernos o partidos? En Francia, Macrón es solo un pasajero, transeúnte de un curso que él no domina, sino expresión sumamente contradictoria de los intereses sociales con y por los que llega al Gobierno de Francia. Lo mismo en España, y más maduramente en Portugal. Donde se muestra la más clara negación de acuerdo al progreso social es en Inglaterra donde su Gobierno asume el papel contrarrevolucionario mundial, haciendo el trabajo sucio contra V. Putin y contra los pueblos del mundo que luchan por su liberación. Una rana de otro pozo, que debe cumplir su papel, mientras el Laborismo, encabezado por Jeremy Corbyn, un Lula Británico, que va derecho a dar vuelta la página de este Gobierno conservador inglés, muy devaluado tanto interna como mundialmente. Es equivocado analizar a la Ministra conservadora, Theresa May, como la Margaret Tatcher actual. Tatcher se apoyaba en la crisis que vivía la URSS y la incapacidad del aparato de dirección del Partido Comunista de la Unión Soviética y el Gobierno en dar una salida al curso de “regeneración parcial del Estado Obrero” (J. Posadas). Esta condición permitió el surgimiento del “relojero Gorbachov”, para poner orden con su “Perestroika”. Pescado podrido que muchos honestos del campo revolucionario -incluidos algunos hoy ex camaradas- comieron alegremente. Reiteramos “Putin no es Gorbachov” ni forma parte de ese 20 % de parásitos burocráticos, como analizamos hace 18 años.

Dentro de este curso mundial es necesario considerar cómo Rusia -actual seudónimo de la Unión Soviética-, avanzó y está construyendo una paz real en Medio Oriente, en Siria, pero también abriendo caminos en Irak y Libia. Junto al papel de Rusia en Irán, que es un baluarte en defensa del derecho del pueblo musulmán a construir una nueva sociedad socialista, árabe-musulmana, cristiana.

Este es el proceso de sinceramiento histórico del que venimos escribiendo, analizando, desde hace muchos años. En nuestra opinión, son la más clara y profunda confirmación del marxismo y su capacidad de prever el curso dialéctico de la historia. La lucha de clases como motor de la historia. Actualmente, lo que calificamos -en este tiempo y espacio-, de sinceramiento y rebelión de las fuerzas productivas.

   BRASIL, COMO MÉXICO Y ARGENTINA, EJES DEL CURSO DE AMÉRICA LATINA

En Brasil, recién están apareciendo, después de más de 15 años, las verdaderas fuerzas del curso revolucionario. No se procesa, no se da, solo en las capas clásicas de la “izquierda”,  que incluye al PT (Partido de los Trabajadores), ni el PCdoB (Partido Comunista) etc., sino a través de los sindicatos, de la clase obrera, que siente que tiene poder dentro del sistema, que no se queda en la lucha parlamentaria, banal en la mayoría de los casos, ingresando en contubernios, como en Argentina, Chile, etc. Incluso en Uruguay, donde el curso es mucho más maduro en su estructura, aunque tampoco en su dirección, salvo Tabaré Vázquez, los partidos obreros, y fundamentalmente, el PIT-CNT. El capitalismo en su crisis liquida la posibilidades de vida activa y progresiva de una “política de oposición constructiva”, porque apoyar a la derecha, en esta etapa más que nunca, es hacer un juego que desarma a la clase explotada y abrir el camino a los que, como en Brasil, lo hacen contra  Lula y el pueblo brasilero. O el error, en 1990, en Nicaragua, perdiendo las elecciones en “La soledad de las urnas” (ver VP 1379, 22/03/1990), que costó al pueblo nicaragüense y al Sandinismo 10 años de retraso, para retomar, ahora si, el camino del progreso social.

En este cercano 1ro de Mayo, es necesario analizar, discutir las experiencias de Brasil, como la de Colombia y sus resultados electorales, donde aparece Gustavo Petro, el candidato de “la izquierda”, ante el fracaso de participación electoral del nuevo partido FARC. Estos mostraron lo que verdaderamente fueron en el curso de Colombia: un atraso de 60 años con una acción de guerrillas que, de fondo, formaban parte del sistema capitalista, de su funcionamiento, abriendo posibilidades de intervención a lo más criminal de la derecha fascista de Colombia. No fue esta la voluntad de las FARC,sino porque no entendieron nunca su desfase histórico con la estrategia y política necesarias. Por ejemplo, que Eliecer Gaitán y el levantamiento social de 1948 era una cosa, y otra la lucha de clases, con política y estrategia para conquistar el poder. ¡Qué lejos de Lenin y los bolcheviques!!.

En Perú, luego de la salida por corrupto del hoy ex presidente PPK (Pedro Pablo Kusinsky), el que lo sustituye, el Ing. Martín Vizcarra, formo parte del propio riñón. Colgado del pánico que les provoca el vació de poder social, con el “que se vayan todos!”, pasa de Vicepresidente, a asumir la Presidencia del Perú. Esta condición se está reflejando en lo que prevemos será una devaluada Cumbre de las Américas, que nada tiene que ver con la de Mar del Plata en Argentina (2005) la que fue central y conmovió la estructura del sistema.

Por eso, más allá de las “criticas” condiciones en que se va a realizar la “Cumbre de Presidentes”, en la que la crisis política, sigue absolutamente vigente, en el “nuevo-viejo” Gobierno sostiene una continuidad de fondo socialmente insostenible en el Perú. Financieramente sostenido por las empresas trasnacionales mineras, que se mueven detrás de bambalinas de la política y acción del Gobierno, antes de PPK, ahora con Martín Vizcarra, que lo continúa.

EN ARGENTINA ESTÁ INSTALADA LA NECESIDAD DE LA CENTRAL ÚNICA de TRABAJADORES Y EL PROGRAMA PARA SACAR AL PAÍS DEL ATRASO MACRISTA

Nosotros apoyamos la reunión, sindical en la forma, que se realiza en Santa Fe; acción de gremios en defensa de los derechos de los trabajadores. No existe salida individual, ni gremial, sino colectiva y social. Por eso apoyamos e intervinimos en San Luís la reunión bajo el lema de “SÍ HAY 2019”, como parte de la reorganización de fuerzas y la construcción de un gran frente único sindical, político, social, el que llamamos a construir en todo el país, como  también en Brasil, en Uruguay, apoyando al PIT-CNT, Frente Amplio, y también en Chile. Un gran frente único que avance a un frente electoral de clase, con un programa base, para sacar al país del atraso del neoliberalismo, macrista o no, construyendo  una nueva correlación de fuerzas, donde el peso del progreso se dé en el ejemplo de los programas históricos del Movimiento Obrero: LA FALDA (1957) y HUERTA GRANDE (1962), que incorporan herramientas político-económicas para salir de la actual situación de empobrecimiento social y entrega del país a las trasnacionales imperialistas, al FMI, BM, etcétera.

Nosotros interpretamos que no existe crisis de la Confederación General del Trabajo (CGT) de Argentina, sino en una parte de su actual dirección. Tampoco de su función histórica en la lucha de clases en el país. La crisis es de direcciones y dirigentes que no asumen la responsabilidad con las necesidades de las bases: concilian, transan con los que oprimen al pueblo, atrasan así el progreso de la nación. El sistema y su representación actual, Mauricio Macri y su combo, no solo no representan a las necesidades de la población trabajadora, sino que son “cuentapropistas” de las políticas imperialistas y sus  empresas trasnacionales (ver VOZ Proletaria, desde diciembre 2015). Hacen una deshilachada política de “populismo de derecha”, que utiliza las necesidades inmediatas de una parte de la población, – los más excluidos del sistema -, que se ven obligados por sus circunstancias a recibir “asistencialismo”, abriendo espacio a una política socialmente reaccionaria, intentando que jueguen en contra de su clase, los trabajadores. Es necesario rediscutir el papel de los llamados “movimientos sociales”, en estas  nuevas condiciones de la lucha de clases, condición que ya nadie puede esconder, donde el papel de los sindicatos y la central única es fundamental.

También hay que plantearse discutir el papel del actual Estado, y el anterior Estado, que aún siendo nacional, popular y democrático, con el kirchnerismo, no pudo cambiar la relación de las clases y el poder concentrado del círculo rojo y sus allegados en la Republica Argentina, el ¿porqué? y como salir adelante,  reconstruyendo lo mejor, superando el atraso del anterior Estado, para ir decididamente a un Estado Revolucionario. Lo que se desenvolvió bien y lo que dejó afuera equivocadamente, entre ellos, el de no bajar a la población el cómo construir el poder orgánico y organizado a las bases sociales del proceso, cuando se había logrado elevar el nivel de vida de toda la población durante 12 años y medio.

Toda otra política en hacerle el juego al sistema, al combo macrista mafioso, que ha empeñado al país y del cual solo podremos salir a través de no bajar la guardia en la lucha sindical diaria, los convenios colectivos, las paritarias etc. Al mismo tiempo que armamos el gran frente único electoral de clase para el  las elecciones presidenciales de 2019.

Este es el curso que se desenvuelve en la región y el mundo, en nuestra opinión, determina, que más allá de la lucha diaria de clases, un 1ro de mayo especial con prisión de Luis Inacio Lula Da Silva en Brasil, como símbolo de este curso mundial. No existe retroceso alguno, existe si sinceramiento de un curso que se desenvolvía por debajo de un verde césped aparente, en que se movían las direcciones del sistema, y las nuestras, las de la clase trabajadora, también.

Con nuestros maestros, Marx, Engels, Lenin, León Trotsky, J. Posadas, concluimos que podrán, formalmente, poner preso a Lula, pero no lo pueden hacer con 60 millones de brasileros, los que sabrán conmover cielo y tierra porque ahora ha ingresado el proletariado brasilero como sujeto histórico, no solo en la producción de las riquezas del Brasil, sino como eje que va a definir, en corto plazo un curso que es absolutamente revolucionario en el mundo, la región, y en el Brasil.

León Cristalli

Fundación J. Posadas Internacional. 

7 de abril de 2018.