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Contra venta de CABA S A y sus bienes


CABA S. A. es una sociedad anónima de la cual el 100 %  de sus acciones pertenecen a la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland, que opera   bajo el derecho privado, e interviene en competencia  con otras empresas privadas en cada una de las  ramas de actividad,  con  excepción de la venta a granel de solventes,  donde ha sido hasta ahora distribuidor exclusivo de su producción bajo  monopolio de ANCAP. La división de alcoholes de ANCAP nació en 1931 con el objetivo de regular y fiscalizar el mercado de bebidas alcohólicas nacional. CABA S. A. comercializa alcoholes y solventes, tanto a granel como envasados, elabora y comercializa bebidas alcohólicas, y realiza la distribución y comercialización de artículos de cuidado personal y del hogar, así como de lubricantes.

 

ANCAP a través de CABA llega a una  cobertura de comercios y ramas industriales diversificada, una distribución numérica y ponderada siendo líder de mercado en varios campos de productos masivos, contando con una Planta estratégicamente localizada, con capacidad de almacenamiento de químicos, siendo  líder en venta de varias categorías de químicos a granel. Cuidado por la calidad de los productos, procesos y seguridad operacional. Desarrollo de proveedores industriales. Oportunidades de creación de valor con desarrollo e innovación y un equipo humano y competencias organizacionales. Argumentos expuestos como fundamentos previos al llamado a expresiones de interés   por  el total  de las acciones de la empresa CABA S. A.  ,  sus líneas de negocio,  y/o sus activos tangibles e intangibles.

 

La división de alcoholes de ANCAP  nació  con el objetivo de regular y fiscalizar el mercado de bebidas alcohólicas uruguayo evitando la elaboración y distribución de bebidas destiladas adulteradas, que  abundan en otros países de la región, empresa estatal que se ha mantenido hasta ahora con prioritaria responsabilidad social desarrollándose como una empresa  reconocida en la calidad de sus productos, tanto local como internacional, generando rentabilidad y ocupación de calidad a sus trabajadores.

 

La puesta en venta de CABA no encuentra, a nuestro criterio, justificación que parece ni tan siquiera intentarse, cuando se trata nada menos que de privatizar una empresa construida profesionalmente que responde a satisfacer  la  necesidad de abastecimiento de la población consumidora   en alcoholes, solventes, bebidas y otros productos industriales de consumo masivo, de  calidad genuina. Empresa organizada como propiedad estatal social  que ha conducido su rol   productivo a satisfacción.  De concretarse – como todo lo indica – el proceso privatizador se perderá la actual  fortaleza de su desarrollo profesional y – sobre todo – será transformado  su actual  alineación con  objetivos institucionales hacia otros fines – el lucro – que no resultan garantía  técnica ni social de su  producción futura.

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Se provoca una transformación no necesaria de  criterios y valores que resultan centrales a una comunidad que aprendió a organizarse en la iniciativa y defensa de la propiedad pública de los Entes estatales, imponiendo la anulación de leyes votadas por mayoría en el Parlamento a propuesta del Poder Ejecutivo de la época.    De esta forma, el Estado por voluntad del Gobierno nacional exonera de  competencia  a los operadores privados, abriendo el campo a la probable intervención de empresas trasnacionales. Muy lejos de los atributos que se impone hasta ahora CABA: “una actitud profesional, productos nobles, marcas valoradas por el consumidor, excediendo el cumplimiento de los requisitos aplicables y mejorando continuamente el desempeño de la empresa”.

 

¿Quién será garantía del cumplimiento de  normativas institucionales  en materia de salud, seguridad y medioambiente aplicables al futuro  emprendimiento privado? El Estado – nuestro Gobierno Nacional – traslada a empresas privadas responsabilidad nada menos que en el cuidado de la salud tanto como del impacto medioambiental, junto a la seguridad de trabajadores y consumidores.  La venta el paquete accionario junto a las propiedades inmobiliarias  de CABA S.A. en el Barrio Capurro,  dentro de una  reestructura que conduce a desprenderse de  áreas comerciales.

 

Casi sin debate público – tampoco dentro del Frente Amplio – la principal productora y distribuidora de bebidas alcohólicas, lubricantes y otros producidos por el Estado, pasaran a manos privadas sin que a – al parecer – a nadie de le mueva un pelo del bigote. CABA no da pérdidas, aunque  sus ganancias no sean  significativas. La anterior licitación no tuvo ofertantes: por esta razón los pliegos se colocaron – esta vez – también en el exterior.  

 

El proceso conducido que termino con la liquidación de Pluna – ente estatal de aviación – promovió todo tipo de circunstancias críticas para el Estado nacional y también para los Gobiernos del Frente Amplio. La consecuencia ha sido la perdida de  mínima soberanía sobre los cielos y  la operativa de pasajeros y cargas, permitiendo el “libre juego de oferta y demanda” donde – ayer mismo – líneas aéreas se  tragaron las frecuencias abandonadas por la aerolínea estatal,  procesando  despidos de más de 30 trabajadores en Latam, lo que condujo  al Ministro de Trabajo a afirmar así no se hacen las cosas en Uruguay”. Proponemos que el proceso de privatización de  CABA S.A. sea detenido para que sea debatido  dentro de los organismos de masas, los sindicatos, el PIT CNT, el  Frente Amplio  – sobre todo – que frente a Gobiernos capitalistas supieron revertir procesos de abandono de propiedad estatal.

 

                                                                                                                                            Enero, 2018.-

 

ALUR SA (**)

Es una sociedad anónima cerrada donde el accionista mayoritario es la Administración Nacional de Combustibles, Alcoholes y Pórtland (ANCAP) con el 90,79% del total de las acciones emitidas y el restante 9.21% a PDVSA Uruguay S.A.

Es actualmente el principal productor de biocombustibles, azúcar y harinas proteicas del Uruguay. Tiene cinco emprendimientos industriales, Complejo Agroindustrial Ing. Mones Quintela en Bella Unión (producción bioetanol, azúcar, energía eléctrica y alimento animal), Microdestilería en Artigas (producción alcohol hidratado), Planta Bioetanol Paysandú Fase II (producción bioetanol y alimento animal), Planta de Biodiésel Paso de la Arena (producción biodiesel, glicerina y harinas proteicas) además de Planta de Biodiésel Capurro (producción de biodiésel y glicerina) y oficinas y depósitos en el Polo Industrial y Tecnológico Capurro.

Cuenta con experiencia acumulada en la gestión de las cadenas agroindustriales en las que opera y es el único proveedor en la actualidad de biodiésel y bioetanol de ANCAP, asegurando que se pueda cumplir con la mezcla requerida por la Ley 18.195, en gasoil y naftas respectivamente”.

(**) Extraído de la Memoria de ANCAP del Ejercicio 2015